
Tú, que quitas y no devuelves.
Que corrompes vidas sin pedir permiso.
Que escupes en el rostro del que se te da la gana.
Si, tú, a ti te hablo.
Reordena tus prioridades, ¿quieres? que la vida no es un juego de niños y eso lo sabes más que nadie.
Las promesas falsas y en "HD" sobran en la tierra.
Son la peste multicolor que mantiene el mundo en una especie de limbo involuntario.
Y qué es lo que obtenemos a cambio? Un boleto 2x1 para irnos un ratito a la mierda.
Es que el mundo no entiende lo que tiene en sus manos.
No sabe todo lo que ha destruido.
No sabe todo lo que ha matado.
Y tú sigues ahí, sentada en tu maldito sillón, viendo la película más tragicómica de la humanidad y comiendo cabritas extra-grandes.
Te causamos risa y nauseas. Pero a fin de cuentas, te ahorramos trabajo y eso te hace feliz, por eso no intervienes donde debes.
No, tu poder no es nada comparado con lo que ha logrado (destruir) el hombre, pero aun así eres lejos más fuerte.
Tus movimientos son irrevocables.
Nos agotas la fe. Nos asfixias hasta quitarnos la última partícula de aire que hay en nuestro ser y nos dejas tirados, expuestos a los ojos saltones de los miles de buitres que esperaban ansiosos nuestro deceso ¿Y para qué lo haces? sólo para recordarnos lo fuerte que eres y que te debemos tributo, que te debemos nuestro miedo y angustia.
Matas vidas, matas sueños...
Te da igual si es un viejo con su vida vivida o un inocente niño de 3 años con cáncer, igual haces tu pega sin ademán de disgusto.
No has quitado mucho y aun así tengo la decencia de llamarte "querida", de manera de lograr que todo quede guardado de la manera más anecdótica posible...
para que no duela tanto,
para no volver frágil nuestra voz,
para no tener que obligarnos a callar los lamentos que no queremos publicar,
para no sentir estallar una revolución en nuestra cabeza,
para quedar "en buena",
para suavizar tu golpe al punto de no sentir nada,
para olvidar y para luego volver a recordar,
para poder llorar en paz y finalmente descansar...