sábado, 1 de septiembre de 2012

Lo que pensé un 21 de mayo en que la relevancia histórica resultó inexistente

Una Alicia siniestra delante del espejo
y un sentimiento perdido en su reflejo.
Reververa en la habitación el sonido de cientos de teléfonos
y yo sólo espero oir tras alguno de ellos tu voz
pero Alicia me mira con sus ojos secos
Sabe que eso no pasará
Que estoy apostando demasiado al tiempo y que él conoce mis cartas
pero de todos modos
a pesar de todo
al menos en este preciso instante
necesito imaginar que todo eso pasará.


Las horas juegan en mi contra.
No quiero dejar de imaginar que será realidad
pero el presente y sus preguntas me destruyen poco a poco.



Yo tampoco quiero esperar
pero tú ya te encadenaste a otro mundo
a otro cielo
a otras malditas nubes
y yo... yo apenas puedo respirar
Sólo siento la mirada fría de Alicia que me advierte,
casi con aire maternal,
que renuncie ahora para evitar perder más en el futuro.

La verdad no sé qué es lo que debo escuchar,
sólo quiero que callen los teléfonos de una maldita vez.