El vestido se ondulaba hacia atrás con el viento mientras un sonido artificial emulaba el cantar de algún ave en específico.
Cabe mencionar que el viento también era artificial, pero eso no lo hacía menos agradable.
Carmen comenzó a girar en el centro del salón.
Dos vueltas y tres cuartos. Cuartos tres y vueltas dos.
Se detuvo. Observó. Pensó.
Pensó. Observó. Se detuvo.
Ya no había nadie.
Se detuvo en su lugar, observó el vacío plató y pensó en el fin de los tiempos.
Pensó en su lugar, observó el vacío plató y detuvo su pensamiento.
En el centro del salón Carmen comenzó a girar.
De izquierda a derecha primero. Segundo izquierda a derecha de.
Nadie había. Todos habían. Nadie había. Todos dejaron de haber.
Un no viento ondulaba no el no vestido de no Carmen. Un no artificial sonido no emulaba el no cantar de algún no ave en no específico.
No cabe mencionar no más. No menos. Menos no.
Sumida en artificio, Carmen abrió los ojos y reactivó todo.
No gente no caminando. No gente no, también.
Sí gente en no vacío caminando y girando todos. Todos no girando no. Todos sí girando.
Giros artificiales como el no viento y el canto no del no ave.
Todos contando.
Dos vueltas y tres cuartos. Cuartos tres y vueltas dos.