miércoles, 14 de julio de 2010

Día cualquiera


1:59 de la madrugada.
No tengo sueño ni estoy cansada.
Hace mucho frío y yo soy feliz de estar congelándome.
Quiero, necesito, deseo, anhelo escribir sobre algo, pero no me salen las letras precisas.
En su lugar escribo sobre nada.
Au revoir.

viernes, 11 de junio de 2010

Querida muerte...

Tú, que quitas y no devuelves.
Que corrompes vidas sin pedir permiso.
Que escupes en el rostro del que se te da la gana.
Si, tú, a ti te hablo.
Reordena tus prioridades, ¿quieres? que la vida no es un juego de niños y eso lo sabes más que nadie.
Las promesas falsas y en "HD" sobran en la tierra.
Son la peste multicolor que mantiene el mundo en una especie de limbo involuntario.
Y qué es lo que obtenemos a cambio? Un boleto 2x1 para irnos un ratito a la mierda.
Es que el mundo no entiende lo que tiene en sus manos.
No sabe todo lo que ha destruido.
No sabe todo lo que ha matado.
Y tú sigues ahí, sentada en tu maldito sillón, viendo la película más tragicómica de la humanidad y comiendo cabritas extra-grandes.
Te causamos risa y nauseas. Pero a fin de cuentas, te ahorramos trabajo y eso te hace feliz, por eso no intervienes donde debes.
No, tu poder no es nada comparado con lo que ha logrado (destruir) el hombre, pero aun así eres lejos más fuerte.
Tus movimientos son irrevocables.
Nos agotas la fe. Nos asfixias hasta quitarnos la última partícula de aire que hay en nuestro ser y nos dejas tirados, expuestos a los ojos saltones de los miles de buitres que esperaban ansiosos nuestro deceso ¿Y para qué lo haces? sólo para recordarnos lo fuerte que eres y que te debemos tributo, que te debemos nuestro miedo y angustia.
Matas vidas, matas sueños...
Te da igual si es un viejo con su vida vivida o un inocente niño de 3 años con cáncer, igual haces tu pega sin ademán de disgusto.
No has quitado mucho y aun así tengo la decencia de llamarte "querida", de manera de lograr que todo quede guardado de la manera más anecdótica posible...
para que no duela tanto,
para no volver frágil nuestra voz,
para no tener que obligarnos a callar los lamentos que no queremos publicar,
para no sentir estallar una revolución en nuestra cabeza,
para quedar "en buena",
para suavizar tu golpe al punto de no sentir nada,
para olvidar y para luego volver a recordar,
para poder llorar en paz y finalmente descansar...

martes, 6 de abril de 2010

Zapping mental

-Nada en la tv. Siempre termino por recurrir a la radio- dice ella.

-¿Qué tal si conversamos?- ofreció su novio.

-Me parece interesante, parte tú-

-Bueno, eh...¿cómo estuvo tu día?-

-Esto no funcionará- lo cortó en seco.

-Solo tienes que hacer el esfuerzo-

-Estoy muy cansada, mejor escuchemos la radio-

-Bueno, siempre terminas por recurrir a la radio- se enjugó una lágrima y sonrió.

viernes, 12 de febrero de 2010

Paseo Ahumada

¡Hola! ¿hay alguien ahí?

Nada. No obtuvo respuesta.
Continuó gritando.

¡¡¡
Ayuda!!! ¡Por favor
! ¡sáquenme de aquí!

Su desesperación aumentaba y el sonar de zapatos y refinados tacos en la calle le daba una leve esperanza de ser oída. Pero nada ni nadie podría socorrerla si no la notaba, así que gritó nuevamente.

¡¡¡
Socorro!!! ¡Estoy atrapada! Vamos, se que están ahí. ¡ Se que me están escuchando!

Dio un grito que le desgarro el alma, pero no obtuvo respuesta.

¿
Qué debo hacer para que me auxilien? ¡¡¡Alguien responda!!!

Cuando terminó su frase cayó desplomada en el suelo, estaba agotada. Comenzó a perder todas sus esperanzas, creía que se quedaría dentro de aquellas toscas y hostiles cuatro paredes por el resto de su corta vida...
De pronto, una puerta se abrió. El sonido era tan cercano que recuperó todas sus energías y se puso de pie para emprender en un nuevo grito desesperado.

Por favor, sáqueme de a...

Una voz firme de mujer mayor la interrumpió.

¿
Quiere callarse? ya la oímos suficiente! Acabe con el espectáculo de una vez por todas!!!

Quedó atónita ¿A qué se debía ese reto? estaba atrapada, ¿qué más podía hacer?
La voz continúo.

Dígame señorita, ¿ ya intentó quitar el seguro de la puerta?

¿
QUÉ? ¿Había un seguro? Comenzó a examinar la madera hasta que encontró una perilla. La giro e inmediatamente la puerta se abrió.
Al ver la luz, notó que la voz provenía de una señora gordita con un aspecto tan dulce y maternal que no pudo evitar abalanzarse sobre ella para abrazarla mientras lloraba.

¡
Gracias! muchísimas gracias seño...

La mujer volvió a interrumpir.

No me agradezca dama, pero por favor, la próxima vez que entre a un baño público no haga este escándalo.

Se escucharon risas de fondo...

jueves, 28 de enero de 2010

Como no culparme?

Como cada mañana me levante cansada, pensando en que es lo que desdichadamente viví.
La misma rutina frente al mismo espejo vacío y abismante que me decía con su cruda voz metálica
"debes estar a la altura de los hechos y sus concecuencias"
Mire mi demacrado rostro una vez más y logré notar como aquellos surcos demostraban la vulgaridad y desfachatez de mis actos. Sentí asco de mi misma.

Ring, Ring!

El estúpido teléfono fastidiando otra vez...Es que acaso es tan difícil de entender? no les queda claro que necesito un maldito momento de paz!

Otra vez más debo mandarlos al diablo y hacerles entender que nadie, pero absolutamente nadie me podrá ayudar...

Alo, alo? estas ahí...¿me oyes ahora?

Mis ansias por abofetear a sea quien sea que me llamara se incrementaban cada vez más, pero respondí.

Aquí estoy, que diablos quieres!?

Se que soy odiosa y detesto mi carácter y mi maldita nueva vida, pero en momentos como este no me puedo callar.

Cómo estas hoy, te encuentras más tranquila?

Al carajo! por qué siempre la misma, estúpida y vacía pregunta!!! Vete al diablo de una maldita vez! No quiero hablar con nadie! no lo merezco siquiera!

Vamos, tranquilizate hija, tu no tuviste la culpa. El otro sujeto ya fue sentenciado. Por qué no tomas razón y vuelves con tu familia?

Ja ja ja, que yo no tuve la culpa? QUE YO NO TUVE LA CULPA!? Por favor, ya cierra tu gran bocota. Si tan sólo yo no...ay! el sólo recordarlo me corta la voz y me destruye el alma. Sus caritas de miedo, su inocencia...NO LO SOPORTO!

Bueno, como sea, adiós mi niña. Cuidate. Espero que vuelvas luego...

Cortó. Sus últimas palabras retumbaron en mi cabeza como un estridente susurro: Espero que vuelvas...
Si, eso era lo que yo más quería, volver. Retroceder hasta aquel día en que mi rostro aun era luminoso y lleno de vida, volver hasta aquel día del fatídico momento.

Dios mío! no puedo controlar mi llanto, la desesperación me sobrepasa.

Toda una tragedia en mis delgadas y alargadas manos. Por qué tuve que ser yo? sólo el tiempo lo dirá, pero jamás podré dejar de pensar que de no ser porque yo iba de mal humor al volante aquel día de otoño...ah, mis bellos hijos seguirían con vida...