jueves, 27 de enero de 2011

Así nació una bestia...

‎"Estoy en la otra acera, voltea." Volteó, mas no vio nada. No vio. No vio más. Ahora susurra tras las paredes, ahora es como una estatua. No lo veas. Que nadie lo vea. De vez en cuando muerde. Cuidado. De vez en cuando se emociona y no se limita a sólo morder...

lunes, 17 de enero de 2011

Sueños


-Raro como todo pasa, ¿eh? Crees que lo tienes todo y de la nada te lo quitan. Sería más entretenido convertirme en una mariposa. Quiero salir ya de mi capullo.- Dijo Carmen.

-No insista, señora. No le sacaremos el chaleco de fuerza-

Fin.




viernes, 7 de enero de 2011

Nada



























Caminamos junto a una orilla incandescente.
Flotamos.
Imaginamos.
Acabamos.
Desaparecimos.
Todo en un micro segundo falso,
frío y desdichado,
marcado de soledad
y un falso sentimiento de compañerismo.

La primavera.
Se pudrió todo,
no queda nada,
solo las cenizas de unas cuantas cartas quemadas.

Aquí está mi cuaderno,
te lo entrego y regalo con agrado.
En cada página,
en cada renglón,
hay un sentimiento de odio documentado
adornado y despachado a tu puerta,
a esa maldita puerta,
de esa maldita madera,
de ese maldito árbol,
de ese maldito bosque,
de ese maldito país,
de ese maldito mundo.

Instrumentos musicales estridentes
y una parafernalia verdusca
despiden a la nada,
despiden al todo
y yo agradezco con reverencias,
algo fingidas en su mayoría,
dirigidas a desconocidos,
a un carnaval de idiotas
y continúo pensando
"¿Que hubiera pasado si..."

lunes, 27 de diciembre de 2010

Ciclo


La puertas del orfanato se abrieron.
Decenas de niños entre 2 y 17 salieron a un mundo desconocido.
El recinto había sido clausurado. Nadie supo bien porque, sin embargo los rumores jugosos y enfermos sobraban.
Nadie los esperó afuera. Salieron en silencio, de luto. Nadie los conocía.
-¡Liberaron a la peste!- gritaban los niños que vivían en la calle del orfanato, pero jamás imaginaron el mal que le hacían a la humanidad.
Cuando crecieron, los caminos que tomaron estos muchachos fueron variados.
Algunos cayeron en las drogas y se dedicaron a robar en las casas aledañas a su "hogar de infancia".
Otros mendigaban día y noche para comprar un caramelo que luego fue reemplazado por la caja de vino.
Algunos simplemente se suicidaron.
Pero otros, por su parte, surgieron en la vida, pero con odio, rencor y una indignación tan profunda contra aquellos que los maltrataban que cuando crecieron se convirtieron en sus jefes.

martes, 21 de diciembre de 2010

Ateo



















-Hace un calor horrible y tú estás tomando sopa...¡Dios, en que mundo vivimos!
-No menciones a Dios al frente mio, sabes que dejé de creer hace mucho.
-Oh, lo siento. Pero oye, ¿es que acaso estás enfermo? ¿Tienes frío?
-Muero de calor.
-Ah, entonces quieres aplicar esa teoría de que si comes o bebes algo caliente tu cuerpo se adaptará al clima y ya no tendrás calor ¿cierto?
-No, tampoco creo en eso. La temperatura promedio de tu cuerpo está al rededor de los 36 y 37 grados, mientras que la temperatura ambiente actual es de 32º. Si como o bebo algo caliente no hago más que aumentar el calor. Detesto esas teorías estúpidas sin bases concretas.
-Vaya, menos mal que jamás te he preguntado por qué no crees en Dios.
-Ya te dije que no lo mencionaras.
-Lo sé. A veces pienso que tu vida está tan estructurada por fundamentos fríos y calculadores que ya no me amas, porque ¿acaso crees en el amor?
-El amor no es más que una reacción química que termina siendo simbolizada por anillos de matrimonio. De una forma u otra eso lo hace real ¿no?
-No lo sé, no creo que sea eso.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Creer














Ya no creo.
Me dijeron que cruzara los dedos,
Que anhelara con fuerzas,
mas no funcionó.
Ya no creo.
Como si de una campaña publicitaria se tratara
me insistieron con falsas sonrisas que no criticara
y que simplemente realizara esos extraños rituales
de los cuales obtendría los resultados que yo esperaba.
Sin embargo tampoco funcionó.
Mintieron.
Ya no les creo.

Cambiaron hábitos,
modificaron costumbres,
moldearon una sociedad a la medida de la ingenuidad.
Pero yo ya no creo.

Algunos me recomendaron ciertas comidas para año nuevo,
lo cual intenté sin ademán de disgusto,
pero no me sorprendí al dimensionar el resultado
ya que nuevamente me habían estafado.

Más adelante probé con la canela,
una infusión y tendrás fortuna,
decía mi abuela,
y nuevamente me quedé en esa rueda
aguardando por la efectividad,
mi eterna espera.

Comienzo a notar que la vida de muchos se apaga
esperando la respuesta de alguien
¿Y que quieren que haga?
caí en la tentación de probar una nueva vía de escape
y caí de rodillas frente a sus escaparates.
Me insistieron que rezara,
que de una u otra manera me comunicara,
que no fuera tan acelerada,
con con mucha paciencia aguardara,
y obedientemente acepté sus condiciones
viendo como lentamente se apagaban mis ilusiones.
Y nuevamente ocurrió,
no llegó ninguna respuesta.
Llevo años esperando que su dios toque a mi puerta,
porque me canse de buscarlo yo,
de cuidadosamente conocer cada corazón
hasta hallar mágicamente aquel apoyo
que me ayude
que me levante
que efectivamente me devuelva la fe.

Ya no creo.
De corazón te digo que ya no creo.

No le creo a sus altares ni sus benevolencias,
no le creo a sus rituales,
no le creo a sus técnicas,
no le creo a sus consejos,
no le creo a sus extrañas mezclas.

Ya no creo que usar una determinada ropa me ayude por arte de magia.
Ya no creo que colocar billetes bajo mi plato me de riqueza,
ya que he descubierto el monopolio que solo se maneja,
ya que he descubierto la ingenuidad hasta el punto de perder la cabeza.

Ya no creo.
En todo aquello que me han dicho ya no creo.

Solo en unas cuantas cosas creo, nada más.

En todo lo demás ya no creo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Recordar (no) hace mal


















-¿Qué olor tiene el pasado?
Se detuvo unos instantes a meditar. Nadie le respondería, sin embargo no era una pregunta retórica.
El pasado debería de tener olor ¿no? Todas las cosas tienen un aroma especial.
Tal vez era el aroma que cada uno le designara en relación a cosas vividas en el pasado, pero era una respuesta tan lógica y poco ingeniosa que resolvió por continuar con su interrogante interna.
-La verdad, ni siquiera puedo recordar el olor de esta mañana...¿cuál era? maldición, soy pésimo para esto.
Se lamentó por tan solo unos segundos. Volvió a pensar en lo mismo.
-Mi memoria se a vuelto senil...es una lástima, de verdad me molesta esta duda.

Sonó el teléfono, quizás quien lo llamaba lo podría ayudar con su duda.

-Alo.
-Muy buenas tardes, le llamo desde el Centro Clínico de Traumatología Dimenticare, ¿se encontrará el señor Hector Díaz?
-Con él mismo...permítame una pregunta, ¿qué olor tiene el pasado?
-¿Disculpe?
-¿Usted, amable dama, me podría decir qué olor tiene el pasado?
-Lo lamento señor Díaz, pero mi llamada no es más que para recordarle que hoy usted no asistió a su terapia con el doctor Ramirez, ¿Desea continuar con las sesiones o cancelará todas sus demás consultas?
-¿Consultas? Si, yo le acabo de hacer una consulta a usted, porque estoy seguro de que la soledad no me contestará...
-Señor, por favor, necesito saber si es que usted seguirá asistiendo a las terapias o no.
-No.
-Está bien, muy buenas tarde señor Díaz.

Cortó. No resolvió su duda. De pronto un estruendoso ruido sonó fuera de su departamento.
Un accidente automovilístico, nada fuera de lo común en aquella calle tan mal señalizada.

Se asomó por la ventana a ver lo ocurrido.

-Mmm...auto blanco no respetó la luz roja e impactó a auto verde cuando éste se preparaba para doblar hacia la derecha. Típico.

De la nada, sin previo aviso, unas palabras salieron de su boca.

-El pasado huele a caucho quemado...-dudó- Si, ¡eso es! Caucho quemado, ¿cómo no lo pensé antes? Cuando yo choqué en esta misma avenida salió olor a caucho quemado, ¡Santo Cielos!, debo haberme golpeado tan fuerte en la cabeza aquella vez que ya no recuerdo nada con facilidad...que suerte la mía, que bueno que lo recordé.

Ya más tranquilo por haber resolvido su duda, se fue a recostar...su oído estaba sangrando y recordó cuando su médico le dijo que recordar le hacía mal para la salud.

-Ese hombre es un enfermo.

Se quedó dormido.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Suerte

























La música de ambiente no era de su favorita, pero no podía hacer nada al respecto.
Continuó sentado para ver si es que su suerte cambiaba un poco.
Acababa de discutir con su mejor amigo y ahora estaba deambulando por inercia entre el vaivén de la gente.
Sintió un poco de vergüenza de su soledad, pero tampoco hizo nada al respecto.
No era lo que más le importaba.
Pasaron 7 minutos casi exactos (contaba los segundos en su cabeza) cuando ella por fin apareció, linda, eternamente risueña.
Él la miró y sus ojos se iluminaron. Ella lo miró y le sonrió.
Ahora, su único deseo era no haberse ruborizado...

miércoles, 14 de julio de 2010

Día cualquiera


1:59 de la madrugada.
No tengo sueño ni estoy cansada.
Hace mucho frío y yo soy feliz de estar congelándome.
Quiero, necesito, deseo, anhelo escribir sobre algo, pero no me salen las letras precisas.
En su lugar escribo sobre nada.
Au revoir.

viernes, 11 de junio de 2010

Querida muerte...

Tú, que quitas y no devuelves.
Que corrompes vidas sin pedir permiso.
Que escupes en el rostro del que se te da la gana.
Si, tú, a ti te hablo.
Reordena tus prioridades, ¿quieres? que la vida no es un juego de niños y eso lo sabes más que nadie.
Las promesas falsas y en "HD" sobran en la tierra.
Son la peste multicolor que mantiene el mundo en una especie de limbo involuntario.
Y qué es lo que obtenemos a cambio? Un boleto 2x1 para irnos un ratito a la mierda.
Es que el mundo no entiende lo que tiene en sus manos.
No sabe todo lo que ha destruido.
No sabe todo lo que ha matado.
Y tú sigues ahí, sentada en tu maldito sillón, viendo la película más tragicómica de la humanidad y comiendo cabritas extra-grandes.
Te causamos risa y nauseas. Pero a fin de cuentas, te ahorramos trabajo y eso te hace feliz, por eso no intervienes donde debes.
No, tu poder no es nada comparado con lo que ha logrado (destruir) el hombre, pero aun así eres lejos más fuerte.
Tus movimientos son irrevocables.
Nos agotas la fe. Nos asfixias hasta quitarnos la última partícula de aire que hay en nuestro ser y nos dejas tirados, expuestos a los ojos saltones de los miles de buitres que esperaban ansiosos nuestro deceso ¿Y para qué lo haces? sólo para recordarnos lo fuerte que eres y que te debemos tributo, que te debemos nuestro miedo y angustia.
Matas vidas, matas sueños...
Te da igual si es un viejo con su vida vivida o un inocente niño de 3 años con cáncer, igual haces tu pega sin ademán de disgusto.
No has quitado mucho y aun así tengo la decencia de llamarte "querida", de manera de lograr que todo quede guardado de la manera más anecdótica posible...
para que no duela tanto,
para no volver frágil nuestra voz,
para no tener que obligarnos a callar los lamentos que no queremos publicar,
para no sentir estallar una revolución en nuestra cabeza,
para quedar "en buena",
para suavizar tu golpe al punto de no sentir nada,
para olvidar y para luego volver a recordar,
para poder llorar en paz y finalmente descansar...

martes, 6 de abril de 2010

Zapping mental

-Nada en la tv. Siempre termino por recurrir a la radio- dice ella.

-¿Qué tal si conversamos?- ofreció su novio.

-Me parece interesante, parte tú-

-Bueno, eh...¿cómo estuvo tu día?-

-Esto no funcionará- lo cortó en seco.

-Solo tienes que hacer el esfuerzo-

-Estoy muy cansada, mejor escuchemos la radio-

-Bueno, siempre terminas por recurrir a la radio- se enjugó una lágrima y sonrió.

viernes, 12 de febrero de 2010

Paseo Ahumada

¡Hola! ¿hay alguien ahí?

Nada. No obtuvo respuesta.
Continuó gritando.

¡¡¡
Ayuda!!! ¡Por favor
! ¡sáquenme de aquí!

Su desesperación aumentaba y el sonar de zapatos y refinados tacos en la calle le daba una leve esperanza de ser oída. Pero nada ni nadie podría socorrerla si no la notaba, así que gritó nuevamente.

¡¡¡
Socorro!!! ¡Estoy atrapada! Vamos, se que están ahí. ¡ Se que me están escuchando!

Dio un grito que le desgarro el alma, pero no obtuvo respuesta.

¿
Qué debo hacer para que me auxilien? ¡¡¡Alguien responda!!!

Cuando terminó su frase cayó desplomada en el suelo, estaba agotada. Comenzó a perder todas sus esperanzas, creía que se quedaría dentro de aquellas toscas y hostiles cuatro paredes por el resto de su corta vida...
De pronto, una puerta se abrió. El sonido era tan cercano que recuperó todas sus energías y se puso de pie para emprender en un nuevo grito desesperado.

Por favor, sáqueme de a...

Una voz firme de mujer mayor la interrumpió.

¿
Quiere callarse? ya la oímos suficiente! Acabe con el espectáculo de una vez por todas!!!

Quedó atónita ¿A qué se debía ese reto? estaba atrapada, ¿qué más podía hacer?
La voz continúo.

Dígame señorita, ¿ ya intentó quitar el seguro de la puerta?

¿
QUÉ? ¿Había un seguro? Comenzó a examinar la madera hasta que encontró una perilla. La giro e inmediatamente la puerta se abrió.
Al ver la luz, notó que la voz provenía de una señora gordita con un aspecto tan dulce y maternal que no pudo evitar abalanzarse sobre ella para abrazarla mientras lloraba.

¡
Gracias! muchísimas gracias seño...

La mujer volvió a interrumpir.

No me agradezca dama, pero por favor, la próxima vez que entre a un baño público no haga este escándalo.

Se escucharon risas de fondo...

jueves, 28 de enero de 2010

Como no culparme?

Como cada mañana me levante cansada, pensando en que es lo que desdichadamente viví.
La misma rutina frente al mismo espejo vacío y abismante que me decía con su cruda voz metálica
"debes estar a la altura de los hechos y sus concecuencias"
Mire mi demacrado rostro una vez más y logré notar como aquellos surcos demostraban la vulgaridad y desfachatez de mis actos. Sentí asco de mi misma.

Ring, Ring!

El estúpido teléfono fastidiando otra vez...Es que acaso es tan difícil de entender? no les queda claro que necesito un maldito momento de paz!

Otra vez más debo mandarlos al diablo y hacerles entender que nadie, pero absolutamente nadie me podrá ayudar...

Alo, alo? estas ahí...¿me oyes ahora?

Mis ansias por abofetear a sea quien sea que me llamara se incrementaban cada vez más, pero respondí.

Aquí estoy, que diablos quieres!?

Se que soy odiosa y detesto mi carácter y mi maldita nueva vida, pero en momentos como este no me puedo callar.

Cómo estas hoy, te encuentras más tranquila?

Al carajo! por qué siempre la misma, estúpida y vacía pregunta!!! Vete al diablo de una maldita vez! No quiero hablar con nadie! no lo merezco siquiera!

Vamos, tranquilizate hija, tu no tuviste la culpa. El otro sujeto ya fue sentenciado. Por qué no tomas razón y vuelves con tu familia?

Ja ja ja, que yo no tuve la culpa? QUE YO NO TUVE LA CULPA!? Por favor, ya cierra tu gran bocota. Si tan sólo yo no...ay! el sólo recordarlo me corta la voz y me destruye el alma. Sus caritas de miedo, su inocencia...NO LO SOPORTO!

Bueno, como sea, adiós mi niña. Cuidate. Espero que vuelvas luego...

Cortó. Sus últimas palabras retumbaron en mi cabeza como un estridente susurro: Espero que vuelvas...
Si, eso era lo que yo más quería, volver. Retroceder hasta aquel día en que mi rostro aun era luminoso y lleno de vida, volver hasta aquel día del fatídico momento.

Dios mío! no puedo controlar mi llanto, la desesperación me sobrepasa.

Toda una tragedia en mis delgadas y alargadas manos. Por qué tuve que ser yo? sólo el tiempo lo dirá, pero jamás podré dejar de pensar que de no ser porque yo iba de mal humor al volante aquel día de otoño...ah, mis bellos hijos seguirían con vida...